jueves, 25 de febrero de 2016
lunes, 22 de febrero de 2016
Periodismo libre, no
libertino
AnaMercedes Gómez
Martínez
Desde el punto de vista
ético, el periodista no puede decir todo lo que sabe. Debe haber libertad, pero
ésta no puede convertirse en libertinaje. No hay, pues, vía libre para decir
todo lo que se le antoje. Su libertad no es absoluta. Si lo fuera, no existiría
la deontología periodística que enseña cómo actuar con las informaciones que le
llegan.
Cuando hay colisión de
derechos entre varios derechos humanos fundamentales hay que analizar cuál
derecho prima y actuar en consecuencia.
Es muy común que se
enfrente el Derecho a la Información con el Derecho a la fama, la honra, el buen
nombre y la intimidad de alguien o de una institución. Ambos son derechos de
primera generación, pero en tal caso prima el Derecho a la fama, la honra, el
buen nombre y la intimidad de alguien o de una institución. Entonces, el
periodista debe abstenerse de hacer público aquello que afecta a alguien, sea
persona o institución, quienes están cobijados por este otro derecho
fundamental.
¿Qué hacer en tal caso?
Sin protagonismo, pensando más en el bien común que en su ego personal, el
periodista debe entregar la información a quien tiene la autoridad competente
para que corrija la anormalidad. Si no lo hace, recurrir a los superiores de
quien ha preferido meter la cabeza como el avestruz.
Con las Nuevas
Tecnologías de Información y Comunicación, TIC, es muy común ver comentarios
que destruyen la fama, honra, buen nombre e intimidad de personas e
instituciones. Muchos de estos comentarios son anónimos e irresponsables porque
se escudan en el anonimato. La legislación colombiana y mundial debe producir
los cambios que fueren necesarios para evitar estos abusos. No tenemos razón
para extrañarnos. Así ha ocurrido siempre en la vida: la ley llega detrás de
los hechos.
Ahora es muy común otro
fenómeno: las filtraciones. Siempre que se presenta una, detrás hay un interés,
las más de las veces, perverso. Luego hay que ser muy cuidadoso con ellas.
Usarlas como materia prima para investigar, pero no publicarlas inmediatamente.
Y ha aparecido un segundo fenómeno: hay quienes pagan para que les filtren
información, y hay quienes pagan para filtrar una información. Ambas
situaciones lesionan la ética y producen un indeseado e inmoral mercantilismo
informativo. Acá me viene a la mente el círculo vicioso que Sor Juan Inés de la
Cruz denunció refiriéndose a quién es más culpable: “el que peca por la paga o
el que paga por pecar”. Yo diría que ambos. Sin el uno, no habría el otro.
¿Verdad?
“El periodista responde por el respeto a la
dignidad, a los derechos y a la intimidad de las personas, en cada una de sus
palabras. Su fidelidad a la verdad de los hechos no lo exime de esta
responsabilidad”. (Manual de Ética de El Colombiano).
El artículo 20 de la
Constitución colombiana dice: “Se garantiza a toda persona la libertad de
expresar y difundir su pensamiento y opiniones, la de informar y recibir
información veraz e imparcial y la de fundar medios masivos de comunicación.
Estos son libres y tienen responsabilidad social. Se garantiza el derecho a la
rectificación en condiciones de equidad. No habrá censura”.
El artículo 21 de la
misma Carta Magna dice: “Se garantiza el derecho a la honra. La ley señalará la
forma de su protección”.
Para concluir, quiero
señalar que ser libre y tener responsabilidad social, como lo dice nuestra
Constitución, se refiere a que el periodista tiene un deber con la comunidad,
de quien es su delegatario. Porque el Derecho a la Información no es del poder
político del momento ni de los dueños de los medios ni de los periodistas. Es,
repito, de las audiencias. A los periodistas nadie nos nombró delegatarios,
como sí sucede en otros países. Luego, hemos de actuar con toda nuestra
responsabilidad para no defraudar a los dueños de la información. Ser éticos, solidarios,
patriotas y sobre todo, sensibles: ponernos en la ropa de aquellos a quienes
podemos dañar, si somos no libres sino libertinos.
Este comentario lo
escribo al ver la polémica que hay frente a la actuación de una conocida
periodista. Y lo escribo porque me da tristeza percibir que quizás hemos olvidado
lo que significa la responsabilidad social, norte que debería guiarnos en el
ejercicio de nuestra profesión.Periodismo libre, no
libertino.
martes, 16 de febrero de 2016
La salida
del General Martínez:
¿Una jugada
maquiavélica?
¿No les
parece raro que el presidente JMSantos y Luis Carlos Villegas, su Ministro de
Defensa, llamen a calificar servicios al Brigadier General Luis Eduardo
Martínez Guzmán cuando el Procurador General de la Nación, Alejandro Ordóñez
Maldonado, abre investigación disciplinaria formal contra el General Rodolfo Bautista
Palomino López, por la presunta y popularmente llamada “La Comunidad del Anillo”,
por presunto enriquecimiento patrimonial injustificado y el presunto
seguimiento e interceptación ilegales a periodistas?
¿Será esta
una cortina de humo para tapar más y mejor muchos hechos y acciones que vemos
oscuros en la iluminada Casa de Nariño? El tiempo lo dirá.
Considero
maquiavélico este proceder, por varias razones:
¿Querrán en la Casa de Nariño que los del
asfalto metamos en el mismo costal al General Palomino y al Brigadier General
Luis Eduardo Martínez? Pero no lo lograrán porque el B.G. Martínez es el mejor
Policía de Colombia y, creo, que el más condecorado. Y la gente de a pie lo
sabe. ¿Por qué no llaman a calificar servicios al General Palomino? Este doble
rasero dice mucho.
Maquiavélico
es que JuanManuel Santos y su MinDefensa, Luis Carlos Villegas, entreguen el
decreto 252 del 15 de febrero de 2016, por medio del cual llaman a calificar
servicios al B.General Luis Eduardo Martínez Guzmán, primero a los medios de comunicación y que el
B.General se entere por dichos medios y no por el conducto regular.
Maquiavélico,
que entreguen a los medios ese decreto precisamente cuando el Procurador
General de la Nación abre investigación disciplinaria formal contra el general
Palomino. Dirán que dicho decreto tenía fecha de ayer. ¿No es fácil acomodar la
fecha de un decreto? Bastaría con mover un número en el sello y ya.
Pero el B.G
Martínez Guzmán se defenderá, porque son más importantes la fama, la honra y el
buen nombre de una persona que un ascenso. Y sabemos que lo hará con total transparencia,
documentación y contundencia. Él no va a dejar que enloden injustamente su
nombre y su hoja de vida, el mayor patrimonio que tiene para mostrarles a su
familia y a un país al que sirvió con voluntad y amor patrios. Ahora seguirá
sirviendo desde otros frentes, porque es una vocación irrenunciable, dentro de
un marco de ética. Ética que a tantos les falta o que acomodan según las
circunstancias.
El B.G.
Martínez demostrará que no tiene nexo alguno con narcos y que, por el
contrario, los ha combatido con fuerza porque sabe que todo lo relacionado con
la cadena de la droga es una perversión que acaba con las personas y las
naciones. Que acaba con la dignidad humana y de las naciones. Estas
convicciones no deben ser de buen recibo ni en las más altas esferas
gubernamentales ni entre los guerrilleros que han amasado una inmensa fortuna
con el narcotráfico, hasta el punto de ser el tercer grupo terrorista más rico
del mundo, según la revista Forbes.
¿Saben que
le endilgan? Que la Policía en Antioquia tenía contrato de prestación de
servicios con una empresa de vuelos chárter que resultó ser propiedad de una
persona con nexos con el narcotráfico, un hombre de apellidos Cifuentes Villa.
Sin embargo, no fue el entonces Coronel Martínez quien hizo el convenio con
dicha persona. Cuando Martínez llegó a la Sub Comandancia de la Policía
Antioquia el contrato estaba vigente. Lo habían hecho antecesores, y era con
tres empresas dedicadas a prestar servicio aéreo desde el aeropuerto Olaya
Herrera. Servicio que utilizaba la Policía para moverse con rapidez por un
departamento tan montañoso. Por eso nos dicen montañeros y este calificativo lo
recibimos como un honor. “Yo que nací altivo y libre, sobre una sierra antioqueña,
llevo el hierro entre las manos, porque en el cuello me pesa”, dice nuestro
himno que cantamos con fuerza y sano orgullo.
El entonces
Coronel Martínez pasó a la Comandancia de la Policía Antioquia y después a la
de la Policía Metropolitana. En ambas dejó una huella imborrable por su
rectitud y trabajo. Acordémonos de que hizo exitosos operativos.
Pasó, ya
como Brigadier General, a Comandar la Policía Metropolitana de Bogotá. Cuando
la bomba lapa, cuyo objetivo era matar al ex Ministro y Director de “La Hora de
la Verdad”, doctor Fernando Londoño Hoyos, el B.General llegó a la escena del
atentado y dijo que era una bomba lapa, tecnología ETA que en Colombia la tenía
la Columna Teófilo Forero de las Farc. Era el 15 de mayo de 2012. Santos era el
Presidente y había diálogos con las Farc. Ese día no volvimos a ver a Martínez
dando declaración alguna. A los pocos días lo relevaron del cargo y lo pasaron
a Director Administrativo y Financiero de la Policía Nacional. Las
investigaciones concluyeron lo que el B.G Martínez había dicho: el autor del
atentado fue la Teófilo Forero. ¿Lo silenciaron para dar gusto a las Farc?
Su último
cargo fue Director de Carabineros y como tal dirigió en Urabá la Operación
Agamenón contra el Clan Úsuga. Iba muy bien dando golpes contundentes a ese
monstruo de mil cabezas. Se llegó el momento del ascenso a Mayor General. Como
esos ascensos pasan por la Comisión II del Senado, hubo en ella apoyo inicial
del Ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas. Pero luego, el Ministro pidió
aplazar su ascenso. ¿Presiones del Palacio de Nariño? Villegas lo conocía bien
porque fue Martínez el que hizo la labor de inteligencia que permitió localizar
el campamento de Raúl Reyes en Ecuador, al pie de la frontera con Colombia.
Esto llevó a la Operación Fénix. El MinDefensa era JM Santos. Pero el Ministro
Villegas también lo conocía bien, porque fue el ahora B.G. Martínez quien
rescató a su hija de las garras de las Farc. Su hija había sido secuestrada al
llegar a clases a una reconocida universidad bogotana.
La justicia
muchas veces cojea, pero llega. Estoy segura de que así sucederá con el
Brigadier General Luis Eduardo Martínez Guzmán cuyo interés, ahora, es mantener
en alto su fama, honra y derecho al buen nombre, en un marco de dignidad. Él
sabe, como toda persona ética, que esto es lo fundamental frente a su familia,
la comunidad y la Patria a la que bien ha servido y seguirá sirviendo desde el
puesto en que la Vida y Dios le señalen.
lunes, 15 de febrero de 2016
Los porqués
que seguramente no tendrán respuesta
¿Por qué
tantos empresarios y hasta reconocidos miembros del clero católico no protestan
por el vertiginoso aumento de los cultivos de coca en Colombia, hasta haber
vuelto el país a ocupar el deshonroso primer lugar en el mundo, por encima de
Perú y Bolivia?
¿Por qué no
parecen preocuparse por el aumento de laboratorios que procesan la hoja de coca
y la convierten en un alucinógeno, llámese cocaína, crack, bazuco, etc. que daña
la mente de los consumidores y los vuelve adictos, esclavos de su adicción?
¿Si
cuidamos el ambiente, por qué no se asustan ante la cantidad de precursores
químicos que estos laboratorios vierten a las aguas y acaban con la vida animal
y vegetal?
El Papa
Francisco, ayer en México, llamó “mercaderes de la muerte” a los narcotraficantes.
¿Por qué acá ni tantos empresarios ni tantos reconocidos miembros del clero
reconocen que el primer cartel de la droga en Colombia está conformado por las
Farc, el Eln y las Bacrim, siendo las Farc los líderes?
Entonces,
según el Papa Francisco, la cadena de la droga y sus mercaderes producen muerte.
¿Cuál es la razón para el silencio de reconocidos miembros del clero católico y
de tantos empresarios? No me pregunto por los negociadores en Cuba porque
intuyo las razones.
¿Por qué el
silencio de buena parte del clero católico y de empresarios ante el
reclutamiento de menores por parte de los violentos?
¿Por qué el
silencio de tantos reconocidos miembros del clero católico y de empresarios
ante la violación de niñas menores de edad por parte, por lo menos, de las Farc?
¿Por qué el
silencio de tantos reconocidos miembros del clero católico y de empresarios
ante el testimonio de una jovencita que logró volarse de las filas farianas,
según el cual, escondió su embarazo porque quería tener y criar a su bebé y fue
obligada a abortar? El bebé, de ocho meses de embarazo, aguantó todos los
intentos de asesinarlo, nació vivo y fue muerto en presencia de su mamá. ¿No
están por la vida? ¿Olvidan que una criatura en el seno materno es un ser
distinto a ella, quien le presta su cuerpo y sus nutrientes mientras nace y
después lo acoge en su regazo? ¿Olvidan que es un ser humano, el más indefenso
antes de nacer y en sus primeros años, si se compara con todas las criaturas
que pueblan la Tierra?
¿Por qué
los de extrema izquierda, que quieren la paz habanera, nos dicen paramilitares
a los que no queremos esa paz?
Cuántas
veces tendremos que decir que estamos por la paz, pero dentro de un Estado
Social de Derecho, con libertades responsables, una justicia justa, penas
cortas, pero en recintos carcelarios para quienes han cometido delitos de lesa
humanidad y violatorios del Derecho Internacional Humanitario. Que para ellos
no aceptamos la impunidad total. Que queremos la paz, pero no aceptamos que el
narcotráfico sea considerado delito conexo con el delito político. Que todos en
Colombia debemos aceptar con generosidad, sin cárcel, a los guerrilleros rasos
y hacer todo por su preparación académica para que entren al mercado laboral.
Lo recordó
Fernando Londoño esta mañana en “La hora de la verdad”: Los sicarios se drogan
para poder asesinar a sangre fría. Este método se lo craneó el extinto
narcotraficante Pablo Escobar. Y él cree, y yo estoy de acuerdo con él, que las
guerrillas y bacrim hacen lo mismo.
Para
terminar hoy, recuerdo, de nuevo, las palabras del Papa Francisco ayer en
México: Los narcotraficantes son “mercaderes de la muerte”. Por lo tanto, no
podemos estar tranquilos con las negociaciones de Cuba que apoyan tantos y con
tanto empeño.
domingo, 14 de febrero de 2016
RT @cmbustamante: Habitantes de Chucurí me representan @IvanCepedaCast @JuanManSantos https://t.co/ykL1vPLli8
Habitantes de Chucurí me representan @IvanCepedaCast @JuanManSantos http://pic.twitter.com/ykL1vPLli8
— Claudia Bustamante (@cmbustamante) February 14, 2016
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— Gabriel VasqueZ (@gabyhvt) February 14, 2016
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February 14, 2016 at 07:49PM
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RT @LeszliKalli: @IvanCepedaCast será quizás porq ellos han sido, como yo, víctimas del legado de ese señor y nos duele ese homenaje? https://t.co/oRuz1W7weu
@IvanCepedaCast será quizás porq ellos han sido, como yo, víctimas del legado de ese señor y nos duele ese homenaje? https://t.co/oRuz1W7weu
— Leszli Kálli (@LeszliKalli) February 14, 2016
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February 14, 2016 at 07:48PM
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