Desde el asfalto
¿Constitución para ángeles o para santos?
AnaMercedes Gómez-Martínez
¿Dónde se ha visto un proceso de paz con
total impunidad? En Colombia, con el M-19. Pero no había una cosa y había algo
más.
Primero, no se había creado la Corte Penal
Internacional, fruto del Estatuto de Roma. Colombia adhirió a ese tratado que
es supraconstitucional y por eso no puede haber impunidad total, así la
reparación sea ínfima ante los crímenes cometidos por las Farc y el Eln y...
Y segundo, el M-19 no estaba inmerso en
todas las etapas del criminal negocio de la droga. Aunque no podemos olvidar su
alianza con los narcotraficantes, autodenominados “extraditables” y dirigidos
por Pablo Escobar.
Dicha alianza tuvo como objetivo quemar los
expedientes contra ellos que iban a ser debatidos por la Corte Suprema de
Justicia. Lo que se convirtió en el holocausto del Palacio de Justicia entre el
seis y siete de noviembre de 1985. Y casi que en la toma del poder. Era
presidente Belisario Betancur.
Pero hubo la cuestionada séptima papeleta,
autorizada por el presidente César Gaviria y, cuando menos pensamos estábamos
montados en una Asamblea Nacional Constituyente con un delegado del M-19 en la
mesa directiva. De esta asamblea nació la Carta Magna de 1991, con sus cosas
buenas y cosas malas.
De lo peor: tantas instancias judiciales
que han hecho que se produzcan continuos choques de trenes. Y que han hecho que
la Corte Constitucional, (nueva), legisle de todos los temas, aun de aquellos
de los que no tiene idea.
Otro error, mirando en perspectiva, creo
yo, es la Fiscalía. Que no funciona como en Estados Unidos. Es que una cosa es
Dinamarca y otra, Cundinamarca.
En resumen, tenemos una constitución,
larguísima, que invadió el campo legal. Una constitución para ángeles en un
país donde hay muchos diablitos de distintos colores y que planean distintas estrategias.
¿Diablitos que se miran en el espejo de la Carta de 1991? Creo que sí.
Lo que no había era tal proliferación de cultivos
de coca y otros alucinógenos. Tampoco había tantos laboratorios ni tantos
campesinos involucrados. Ya Colombia volvió a ser el mayor productor de hoja de
coca y de cocaína del mundo, que sale por el Caribe, el Pacífico y por
Venezuela y quizá otros países vecinos. Un ejemplo: Tumaco produce más coca que
Bolivia.
Más grave aún es que esto crea unas mafias
que también cometen otros crímenes como la trata de blancas, la pedofilia, el
secuestro extorsivo o Decreto 002 de las Farc, según me amenazó alias Simón
Trinidad en El Caguán.
Todos queremos la paz. Pero no una paz
mezclada con la cadena del narcotráfico y sus crímenes asociados.
Y en esto tiene que haber un trabajo de
Colombia y de la comunidad internacional. Porque hay quienes producen droga porque,
aquí en Colombia y en otras latitudes hay quienes las consumen.
¿Quién liderará la estrategia mundial
contra las drogas? Y, ¿quién en Colombia dirá no más droga y conexos? Quienes
trafican y las autoridades tienen la palabra.
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